Quizás podría reemplazar la preocupación sobre si está justificado por la atención a lo que podría hacer al respecto.
Tu preocupación es un hecho, y siendo padre, diría que es un hecho muy natural. Todos estamos preocupados por el futuro de nuestros hijos, que sigan en la vida y no se caigan. Pero, ¿qué diferencia podemos hacer?
Para mucha gente es claro que tratar de protegerlos solo es apropiado si son demasiado jóvenes para enfrentar un desafío en particular. En su lugar, intente, en la medida de lo posible, enseñarles resiliencia. Anímelos a que hagan su propio camino, se decidan, no cuestionen, sino que también se conozcan a sí mismos. Cuanto más comprendan sobre sí mismos, así como los peligros y desafíos del mundo, más estarán listos para enfrentar la vida.
Mostrar demasiada preocupación puede dificultar este proceso. Permítales poner más energía en encontrar su propio camino que en preocupación por su preocupación. ¡Déjales saber de tu amor y tu apoyo, no de tu preocupación!