Hay algunas razones, entre las más importantes están probablemente:
- Idioma: hoy en día, trabajar en Alemania técnicamente no requiere que usted hable alemán (especialmente no en el mundo académico), pero sin el alemán, su vida (de trabajo) será mucho más difícil. El alemán no es un idioma muy popular para aprender en el mundo de habla inglesa y los que lo aprenden a menudo no son lo suficientemente buenos como para poder conversar con fluidez.
- Dinero: las universidades alemanas no pagan tanto como muchos de sus equivalentes de habla inglesa. Es tan simple como eso. Los ingresos no son tan altos y las subvenciones para investigación aquí se ejecutan con presupuestos más ajustados y son más difíciles de obtener.
- Regulación y burocracia: Alemania es bastante infame por su tendencia a sobre-regular y tiene una burocracia masiva. Los países anglófonos tienden a ser más del estilo de “jugar rápido, perder y ganar”, tanto en los negocios como en el mundo académico.