Entonces experimentamos un fenómeno llamado muerte del ego.
- En este momento miramos la realidad en su naturaleza más pura e imparcial.
- Todos los juicios son desechados.
- Estamos en un estado de absoluto silencio. Bueno me refiero al silencio mental. La constante charla de monos en nuestras cabezas, se detiene.
- No etiquetamos cosas, experiencias, emociones, pensamientos. Los experimentamos a todos en su forma cruda sin filtros personales ni interpretaciones adicionales.
- Las palabras en un libro no leen significados en nuestras mentes. Son solo símbolos de tinta en una página.
- Perdemos la identidad del ‘yo’. Nos damos cuenta de que ‘yo’ o el ego es solo un concepto en nuestra mente. Es una amalgama de todos los prejuicios y experiencias desde nuestro nacimiento. No somos nosotros No somos el ego.
- No vivimos dentro de nuestras mentes. Vivimos solo en el presente 100%. El pasado y el futuro no existen. Son solo conceptos en nuestra mente.
- No guardamos rencor, no busquemos venganza, no nos sintamos deprimidos, no anticipemos … Simplemente existimos …
- Nos sentimos uno con cada entidad viviente dentro de esta matriz de la realidad.
Nos iluminamos.