Para un estudiante de filosofía que desea convertirse en filósofo, lo más difícil es reconocer entre los maestros a aquellos que han desarrollado una sabiduría que es fiel a la vida. Normalmente esos maestros tienen un vocabulario simple, con el cual los problemas eternos de la filosofía pueden entenderse como realidad real.
¿Qué han sido y son los problemas eternos? La construcción de un puente entre la mente, la materia y la vida. (Considero cualquier filosofía trascendental como una mala inversión de tiempo y esfuerzo, en última instancia, entendemos lo que se nos permite)
Para poder progresar necesitamos reconocer cuáles son esas dificultades y enfrentarlas. También debemos esforzarnos por ser humildes. Una especie de humildad que nos hará llamar a la hermana del agua, como Francisco de Asís.
La prueba definitiva de la comprensión es poder desintegrarse, como en un sueño, su ser físico y mental, en una energía que integre la naturaleza, el mundo y el universo.
Como todavía estás vivo, te hará libre.
Esto no es fácil, es un trabajo duro que puede llevar muchos años.
Si tenemos suerte y conocemos a las personas adecuadas, el momento y el lugar adecuados, alcanzaremos esa línea ideal en un tiempo más corto. Algunas veces es muy largo, a veces imposible.
Pero en esta lucha y esfuerzo radica la posibilidad de alcanzar un día el Shangri-la de nuestra mente: paz y sabiduría. La filosofía es la escalera que nos lleva allí.
SOCRATES – ARISTOTLE – EPICURUS – ZENO – LUCRETIUS – PLOTIN
ERASMUS – SPINOZA – ……………………………………………………………………